La atracción de las Juventudes Socialistas por el PCE en el contexto europeo de los años treinta

Sandra Souto Kustrín [1]

INTRODUCCIÓN.

El 1 de noviembre de 1934, recién finalizados los sucesos de octubre, delegaciones de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE) y la Federación de Juventudes Socialistas (FJS) se reunían por segunda vez en menos de seis meses –una reunión apenas citada por los historiadores- planteándose por primera vez desde la FJS la unificación de ambas organizaciones1.[2] El proceso unitario culminaría en dos momentos: con la unión de ambas organizaciones en las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en abril de 1936 y con la decisión de los dirigentes de la nueva organización de incorporarse al Partido Comunista de España (PCE) en noviembre del mismo año, influidos por el convencimiento de que ya no era posible bolchevizar al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) –objetivo de la FJS al menos desde 1934-, y por la mayor capacidad del PCE en la guerra.[3]
Tanto la FJS como gran parte de los líderes del PSOE creían que la preponderancia numérica de las juventudes socialistas sobre las comunistas permitiría a las primeras controlar el proceso de unidad.[4] Pero la FJS a lo largo de todo el año 1935 había mostrado su rechazo a la política de la Internacional Obrera Socialista (IOS) y su Internacional Juvenil (IJS) y su acercamiento a las posturas de la Internacional Comunista (IC) y de su referente juvenil, la Internacional Juvenil Comunista (IJC). (...)

[1] SOUTO KUSTRÍN, Sandra: “La atracción de las Juventudes Socialistas por el PCE en el contexto europeo de los años treinta”. En BUENO, Manuel, HINOJOSA, José y GARCÍA, Carmen (Coords.): Actas del I Congreso sobre la Historia del PCE. 1920-1977. CD, Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM), 2004[2] El acta completa de la reunión se conserva en Fundación Pablo Iglesias (FPI), Archivos Varios, CV-18, 18 pp. No encontramos nombrada esta reunión en el libro de VIÑAS, Ricard, La formación de las Juventudes Socialistas Unificadas (1934-1936), Madrid, Siglo XXI, 1978, y es simplemente citada, dado que no es el objetivo de los libros, en CRUZ, Rafael, El Partido Comunista de España en la II República, Madrid, Alianza, 1987, p. 243, y ELORZA, Antonio y BIZCARRONDO, Marta, Queridos camaradas. La Internacional Comunista y España, 1919-1939, Barcelona, Planeta, 1999, p. 231.[3] Según CARRILLO, Santiago, Memorias, Barcelona, Planeta, 1993, pp. 186-187, los dirigentes de la JSU acordaron ingresar en el PCE hacia el cinco de noviembre de 1936, aunque la decisión no se hizo pública hasta más tarde. Para Helen Graham, la bolchevización del PSOE fue sustituída en los dirigentes juveniles socialistas por las necesidades de la guerra: era mejor un PCE unido y con una política clara sobre cómo ganar la guerra que un PSOE dividido (GRAHAM, Helen, “The Socialist Youth in the JSU: the experience of organizational unity, 1936-8”, en BLINKHORN, Martin (Ed.), Spain in conflict, 1931-1939, Democracy and its enemies, Londres, Sage, 1986, pp. 83-102, pp. 90-91).[4] En un primer momento, Largo Caballero había animado la unidad juvenil como parte de la estrategia de la izquierda socialista (Ver GRAHAM, Helen, “The Socialist Youth…”, op. cit., p. 89; ELORZA, Antonio y BIZCARRONDO, Marta, Queridos camaradas…, op. cit., pp. 270-271).

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