Manifiesto del Partido Comunista de España, del Partido Socialista Unificado de Cataluña y de la F. de J.S.U. de España

TALLER DE HISTORIA DEL PCE "MARUSIA"

 

El Partido Comunista de España, el Partido Socialista Unificado de Cataluña, y las Juventudes Socialistas Unificadas de España, han lanzado el siguiente manifiesto:

El imperialismo nazi, verdugo y hambreador de pueblos ha lanzado su máquina militar contra la Unión Soviética, contra el país del socialismo, donde las masas de los trabajadores y los pueblos viven libres de toda opresión nacional y social en un régimen de verdadera libertad y democracia.

Con su cinismo peculiar y criminal, Hitler quiere justificar su guerra contra la URSS pretextando que ésta ha violado el Tratado concluido en agosto de 1939.

Pero la realidad es que QUIEN HA REALIZADO UNA VIL Y CANALLESCA VIOLACIÓN DE DICHO PACTO, ES EL IMPERIALISMO ALEMÁN, AL AGREDIR ARTERAMENTE A LA U.R.S.S., SIN FORMULAR NINGUNA PRETENSIÓN NI AVISO, A PESAR DE LA VOLUNTAD DE PAZ Y DE LA CONSECUENTE POLÍTICA INDEPENDIENTE SEGUIDA POR LA UNIÓN SOVIÉTICA EN LA GUERRA ENTRE EL IMPERIALISMO ALGLO-YANQUI Y EL ALEMÁN.

El imperialismo alemán, después de someter a su pueblo a un régimen de hambre y terror, lo ha lanzado a la guerra, y ha establecido el mismo régimen sobre todos los pueblos de Europa, a los que oprime y saquea en beneficio de los grandes capitalistas nazis y de la podrida camarilla hitleriana.

La situación de hambre y miseria en que el imperialismo alemán ha sumido a los pueblos conquistados, y la imposibilidad de dar solución a sus problemas, empuja a la pandilla de bandidos hitlerianos, en su política de rapiña, contra el pueblo feliz de la Unión Soviética, en busca de víveres y materias primas. Bajo la bandera agresiva del “anticomunismo”, trata de organizar el bloque antisoviético que recoja a todas las fuerzas represivas de la humanidad para aplastar las conquistas democráticas de los pueblos e impedir su liberación.

LA GUERRA POR PARTE DE LA U.R.S.S.
ES UNA GUERRA JUSTA REVOLUCIONARIA

Ni la clase obrera ni el pueblo alemán son responsables de la guerra contra la Unión Soviética. El Partido Comunista alemán y su gran jefe, camarada Thaelmann, preso en las mazmorras hitlerianas, simbolizan la posición de la clase obrera y del pueblo alemán, de simpatía hacia la U.R.S.S.

Bajo la sabia dirección del Partido de Lenin y Stalin, la URSS ha realizado una política de paz que ha permitido a sus pueblos crecer y prosperar, libres del paro, la miseria y el hambre, convirtiendo el viejo imperio zarista en una libre unión de pueblos felices y prósperos.

Al mismo tiempo, la URSS, teniendo en cuenta el cerco capitalista, ha dotado al grande y heroico Ejército Rojo de obreros y campesinos, a la Aviación y a la Marina rojas del más moderno equipo y de una técnica militar socialista, de vanguardia.

Es apoyándose en esa política de paz y de reforzamiento del poder de combate del Ejército Rojo, en la unidad de los pueblos alrededor del Partido Bolchevique de Lenin y Stalin, del Gobierno Soviético; en el patriotismo socialista, de los 200 millones de ciudadanos libres de la URSS, como ésta ha podido, a pesar de todo género de provocaciones imperialistas, mantenerse en paz hasta el presente, en medio del mundo capitalista en guerra, y responder a la agresión nazista con hechos que respaldan las firmes palabras del camarada Molotov.

El Gobierno de la Unión Soviética expresa la firma certidumbre de que la población entera de nuestro país, todos los obreros, campesinos e intelectuales, cumplirán conscientemente sus deberes, sus trabajos.

El Gobierno de la URSS expresa la convicción inquebrantable de que nuestros valerosos Ejércitos de tierra y mar, así como los audaces halcones de la Aviación soviética, cumplirán honrosamente su deber hacia la patria y los pueblos soviéticos, y asestarán un golpe fulminante al agresor.

Nuestra causa es justa. El enemigo será aplastado. Somos nosotros quienes conseguiremos la victoria”.

La guerra ha entrado en una nueva fase.

El Ejército Rojo, al hacer frente a la agresión no provocada de los nazis, DEFIENDE LA GRAN REVOLUCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE, EL PODER DE LOS OBREROS Y CAMPESINOS, EL RÉGIMEN DE VERDADERA DEMOCRACIA QUE ES LA PATRIA SOCIALISTA LIBERTADA DE CAPITALISTAS Y TERRATENIENTES.

Defiende también los intereses de la clase obrera y de las masas trabajadoras del mundo entero; de los pueblos de Europa sometidos a la bestial dominación nazi-fascista; del pueblo español, del cual ha sido siempre la URSS el mejor amigo. Defiende a todos los pueblos oprimidos, y su derecho a un porvenir de libertad. Defiende las conquistas de la ciencia y la civilización, el producto de siglos de trabajo creador de los grandes pensadores, de los hombres de ciencia, los artistas y trabajadores. Defiende las más nobles aspiraciones de cultura, libertad y progreso, por los cuales han luchado durante generaciones los mejores hombres de la humanidad.

Por eso, LA GUERRA NO PROVOCADA QUE HACE LA URDD, ES UNA GUERRA JUSTA, REVOLUCIONARIA Y MERECE EL APOYO INTRÉPIDO, COMBATIVO, NO SÓLO DE LA CLASE OBRERA Y DE LOS TRABAJADORES, SINO DE TODOS LOS QUE LUCHAN POR LA CAUSA SAGRADA DE UNA HUMANIDAD AVANZADA Y PROGRESIVA.

Por eso, hoy, LA LUCHA POR UNA PAZ DE LOS PUEBLOS DEBE IR VINCULADA A LA GUERRA ABIERTA Y SIN TREGUA CONTRA LOS AGRESORES IMPERIALISTAS ALEMANES Y SUS MISERABLES ALIADOS ITALIANOS, RUMANOS Y FINLANDESES BLANCOS, HASTA BORRAR DE LA FAZ DE LA TIERRA LA TIRANÍA NAZIFASCISTA.

LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA IMPERIALISTA
PARA LOS PUEBLOS

La agresión contra la Unión Soviética se realiza a los dos años de guerra imperialista. De una guerra desencadenada a pesar y contra la voluntad y los intereses de los pueblos, a pesar de los esfuerzos de la Unión Soviética.

De una guerra para efectuar un nuevo reparto del mundo a costa del sacrificio, del sufrimiento y del hambre de las masas; que ha provocado en todos los pueblos de Europa una ola de hambre, de enfermedades y de muerte. De una guerra a consecuencia de la cual, han perdido su independencia pueblos orgullosos de su libertad como Francia, Bélgica, Holanda, pequeños países como Dinamarca, Noruega, Grecia, Yugoeslavia, Bulgaria, Rumanía; a los que antes precedieron Albania, Abisinia, Checoeslovaquia, Austria y España.

La flor de estos pueblos se encuentra en los campos de concentración, en los batallones de trabajo forzado, en las concentraciones de millones de prisioneros de guerra, a los que se obliga a trabajar como penados. El terror se abate sobre millones de seres y pueblos sojuzgados, que ven en la URSS la esperanza de su salvación.

Las conquistas logradas por la clase obrera y los trabajadores en años y años de organización, luchas y sacrificios, han sido barridas por los imperialistas nazis, con la cooperación de la burguesía traidora, de los países sojuzgados, y con la complicidad de los jefes socialdemócratas mil veces traidores.

Millones de campesinos han perdido sus tierras y viven como vagabundos. Las cosechas, los útiles, los animales de labranza, son saqueados por los invasores nazi-fascistas y por la burguesía y los terratenientes de cada país que, como en España. Aprovechan la ocasión para redondear sus negocios a costa del hambre y la sangre del pueblo.

La brutalidad nazi ha expulsado de Europa a los más sólidos valores intelectuales. Ha barrido escuelas y universidades. Cientos de miles de niños se encuentran abandonados.

LA U.R.S.S., VANGUARDIA DE LA LUCHA
POR UNA PAZ POPULAR

La clase obrera internacional con su heroica vanguardia, la Internacional Comunista, y los Partidos Comunistas han luchado valerosamente para evitar a los pueblos esta trágica suerte. Ha luchado por establecer una paz popular que pusiera fin al horror en que han sido sumidos los pueblos, y diera a éstos amplias libertades nacionales y sociales, y que estableciera las bases para una permanente colaboración pacífica y fraternal entre ellos.

En esta lucha, la sabia política stalinista de paz sostenida por los bolcheviques, por el Gobierno Soviético, ha sido el faro que ha enseñado y enseña a los pueblos la ruta de su liberación y de la verdadera paz.

Los comunistas, al frente de las masas, han luchado en todos los países, durante estos años de guerra, contra ambos bandos imperialistas y por una paz popular.

Su acción ha sido la expresión por encima de las trincheras, del internacionalismo proletario, de la solidaridad internacional de clase, de los intereses de las masas explotadas y de los pueblos oprimidos por el imperialismo.

En los pueblos atacados por el imperialismo los comunistas, al igual que en España y China, han sido los más decididos e intrépidos defensores de la independencia de la nación y de las libertades de los pueblos.

Mientras la burguesía francesa, con el apoyo de Blum y Jouhaux, capitulaba ante los imperialistas alemanes, traicionando a la patria, y oprimiendo en común con éstos a su pueblo, el gran Partido Comunista francés, el Partido de Thorez y Marty, ha continuado su lucha por la independencia nacional, contra los invasores y sus cómplices, las 200 familias, y por el socialismo. Igualmente sucede en Grecia y Yugoslavia, en Bulgaria y en todos los países sojuzgados.

La guerra imperialista ha puesto al desnudo las contradicciones del mundo capitalista en su conjunto. Ha quebrantado sus fundamentos. MILLONES DE SERES HAN PERDIDO LA CONFIANZA EN UN RÉGIMEN QUE LLEVA LA GUERRA EN SUS ENTRAÑAS COMO LA NUBE LLEVA EL RAYO, QUE NECESITA SACRIFICAR PERIÓDICAMENTE MILLONES DE VIDAS PARA SOSTENERSE,

Ha marcado profundamente el contraste entre la situación de la aplastante mayoría de la población de los países capitalistas y el grupo parasitario de explotadores que amasan fortunas colosales con la sangre y el sudor de los pueblos.

La guerra imperialista ha puesto al desnudo el enorme contraste entre las altas condiciones de vida, el bienestar y la libertad de los pueblos de la URSS y el régimen de opresión nacional y social que existe en el mundo capitalista, el mundo de los millonarios, de la miseria y de la guerra.

La experiencia de la segunda guerra imperialista, y de la política de la URSS, abre los ojos a los pueblos, eleva el movimiento popular por la paz y la verdadera libertad.

Por eso, los imperialistas alemanes. Al tiempo que realizan sus fines imperialistas de dominación y de rapiña, pretenden jugar el papel de vanguardia de la reacción mundial en la lucha por aplastar el gran ejemplo de paz y libertad para los pueblos, que es la URSS.

Bajo la bandera del anticomunismo, los imperialistas alemanes llaman a las fuerzas del capitalismo y a la reacción mundial a formar un bloque de guerra contra la URSS y el movimiento obrero revolucionario internacional.

Las camarillas dirigentes nazi-fascistas de Italia, España, Finlandia, etc., y los Gobiernos peleles de Petain, Kisling, Tisso, Antonescu, etc., unidos por un odio reaccionario contra la URSS y sostenidos por el terror contra sus pueblos, acogen con entusiasmo la agresión nazi, y se aprestan a participar en ella-

Desde Inglaterra y Estados Unidos, las fuerzas imperialistas más reaccionarias alientan la agresión antisoviética de los imperialistas nazis, y conspiran para llegar a un acuerdo con éstos, intentando sellar una tregua imperialista en el mismo afán reaccionario.

POR ESA RAZÓN, LOS COMUNISTAS, A LA CABEZA DE LA CLASE OBRERA Y DE LAS MASAS POPULARES, DEBEN PERMANECER VIGILANTES CONTRA LOS CAPITALISTAS TRAIDORES QUE QUIEREN RESUCITAR LA POLÍTICA DE MUNICH, Y SUS CÓMPLICES, LOS LÍDERES SOCIALDEMÓCRATAS DEGENERADOS Y LOS TRAIDORES TROTSKISTAS.

Por ello, los comunistas, al tiempo que llevan la lucha junto a la URSS, por triturar al imperialismo nazi-fascista, DEBEN LLEVAR UNA LUCHA INTRANSIGENTE, INFLEXIBLE, SIN DESMAYO, CONTRA LOS ELEMENTOS MUNIQUENSES TRAIDORES ESTÉN DONDE ESTÉN, QUE PRETENDAN FORMAR BLOQUE CON LOS BANDIDOS NAZIS, CONTRA LA URSS Y LOS PUEBLOS.

Sin hipotecar su política independiente en interés de la clase obrera, y comprendiendo el papel dirigente que la clase obrera debe jugar en la defensa de la Unión Soviética, los comunistas deben marchar junto con todos los que están por el aplastamiento del imperialismo nazi-fascista- falangista.

FRANCO LLEVA AL PUEBLO ESPAÑOL A LA GUERRA ANTISOVIÉTICA

La agresión nazi contra la URSS supone para el pueblo español una terrible amenaza: LA ENTRADA EN LA GUERRA AL SERVICIO DE LOS DOMINADORES NAZIS, JUNTO A LOS ASESINOS FALANGITAS, DEL PUEBLO ESPAÑOL.

El régimen de dictadura burguesa-terrateniente de Franco encuentra en la agresión contra la URSS la ocasión de saciar su odio antisoviético.

El franquismo no olvida la ayuda que la URSS ha prestado al pueblo español. No olvida que EL 7 DE NOVIEMBRE, EN MADRID, EL PUEBLO SE DEFENDIÓ CON LOS FUSILES Y LOS AVIONES SOVIÉTICOS. No olvida que la URSS envió alimentos para el pueblo, y su Ejército popular; que el único país que sostuvo la resistencia del pueblo contra Franco, cuando los imperialistas anglo-franco-yanquis, ayudaban a estrangular la República popular, fue la Unión Soviética. No olvida que en la Unión Soviética viven felices miles de refugiados que consiguieron escapar a las garras del franquismo y de la reacción internacional.

El régimen franquista se da cuenta de que LA SUERTE FUTURA DEL PUEBLO ESPAÑOL, DE LA INDEPENDENCA Y DE LA LIBERACIÓN DEL PAÍS, ESTÁ VINCULADO ESTRECHAMENTE A LA LUCHA QUE LIBRA EL EJÉRCITO ROJO, VANGUARDIA DEL MOVIMIENTO LIBERADOR DE LOS PIUEBLOS, CONTRA LOS GANSTERS NAZIS.

Por esta razón, la dictadura burguesa-terrateniente, trata de hundir a España en esta guerra antisoviética, sin importarle que ésta suponga más miseria, más sangre y más dolor para el pueblo español; trata de saciar, al mismo tiempo, su sed de conquistas a costa de otros países, y en beneficio de los capitalistas y los terratenientes, ávidos de negocios.

En esta guerra, el franquismo pretende aplastar la resistencia indomable que, a pesar del terror bestial, sostienen nuestros pueblos, dirigidos por su vanguardia heroica, el glorioso Partido Comunista de España, el Partido de José Díaz y Pasionaria, y por el Partido Socialista Unificado de Cataluña y las Juventudes Socialistas Unificadas

Después de haber convertido el país en la despensa del imperialismo nazi, que se lleva el aceite, el arroz y el trigo, mientras el pueblo muere de hambre, a Alemania y a los países invadidos por ésta, en calidad de trabajadores forzados, de esclavos sin ningún género de derechos, para fortificar y hacer construcciones estratégicas, bajo el látigo de los capataces nazis.

Mientras el país, destruido por los Junkers y los Capronni, carece de los artículos más indispensables, la industria nacional, bajo la supervisión de los técnicos nazi-fascistas, produce, al servicio exclusivo de las necesidades de guerra de Hitler, Mussolini y Franco.

Como si la sangre española vertida por el franquismo fuera poca, se organiza el envío d eun cuerpo de ejército a reforzar las tropas agresoras. Esto quiere decir que la sangre de miles de hijos del pueblo español va a ser derramada de nuevo y que, si el pueblo no se opone con toda energía, tras este Cuerpo irán otros, y nuestras juventudes serán sacrificadas de nuevo en provecho de sus opresores nacionales y extranjeros.

EL PUEBLO ESPAÑOL AL LADO DE LA URSS

Ante esta situación, los deberes de la clase obrera y del pueblo español son claros: ellos no pueden combatir al lado de sus verdugos, contra su mejor amigo, la Unión Soviética, que tantas pruebas de amistad y solidaridad les ha dado.

LA LUCHA DEL PUEBLO ESPAÑOL Y LA CLASE OBRERA DEBE IR DIRIGIDA CONTRA SU ENEMIGO PRINCIPAL: EL FRANQUISMO Y EL IMPERIALISMO NAZI.

LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO ESPAÑOL DEBEN APOYAR ACTIVAMENTE A LOS PUEBLOS DE LA UNIÓN SOVIÉTICA EN SU LUCHA CONTRA LA BANDA DE GANSTERS IMPERIALISTAS QUE ESCLAVIZA AL PUEBLO ALEMÁN.

La independencia y la libertad del pueblo español están íntimamente ligadas a la suerte de la lucha que libra el Ejército rojo de obreros y campesinos contra los agresores nazis.

El Partido Comunista de España, el Partido Socialista Unificado de Cataluña y las Juventudes Socialistas Unificadas, llaman a los pueblos de España, Cataluña, Euzkadi y Galicia, a la organización de la lucha implacable contra el régimen del hambre, el terror y la guerra, contra Franco y los verdugos de Falange, contra los dominadores nazifascistas.

Llamamos a la clase obrera, a los campesinos, a la pequeña burguesía, a los intelectuales, a las mujeres, a la juventud, a los obreros socialistas y cenetistas, a los republicanos, a todos los españoles honrados y patriotas, a robustecer el frente único y el frente popular para la lucha por las libertades nacionales y sociales de los pueblos de España, por la República popular.

Llamamos a la lucha en defensa del baluarte de la libertad y la independencia de los pueblos, de la grande y poderosa patria socialista.

LA CLASE OBRERA Y LOS PUEBLOS DE ESPAÑA, QUE HAN LUCHADO CON LAS ARMAS EN LA MANO DURANTE TRES AÑOS, NO PRESENCIARÁN COMO ESPECTADORES LA GRANDIOSA LUCHA LIBERADORA DEL EJÉRCITO ROJO. OCUPARÁN UN PUESTO DE HONOR EN ESTA LUCHA, JUNTO A LA CLASE OBRERA Y A LOS PUEBLOS SOJUZGADOS POR EL IMPERIALISMO.

La defensa de la URSS no es sólo el deber de los 200 millones de ciudadanos soviéticos, sino de la clase obrera, de los trabajadores y los hombres progresivos de todo el mundo.

¡Trabajadores españoles!: Luchemos por el frente único obrero y el frente popular de todos los pueblos de España contra el régimen del terror y el hambre, de Franco.

Contra el envío de tropas y trabajadores para la guerra antisoviética.

A las presiones y a las cínicas incitaciones públicas hechas por Mussolini para el entrada de España en la guerra, responded enérgicamente:

¡Ni un solo soldado, ni un obrero, ni una gota de sangre para la guerra contra la URSS!

¡Heroicas madres españolas: No permitáis que ni uno solo de vuestros hijos salga del país para ir a morir en tierra extranjera al servicio de los opresores nazis!

¡Ni un grano de arroz, ni de trigo, ni una gota de aceite para los imperialistas nazis!

¡Todos los víveres del país deben ser entregados al pueblo, que muere de hambre!

¡Fuera del país los invasores nazifascistas!

¡En pie por la libertad y la independencia de España!

¡Por el derecho de autodeterminación de Cataluña, Euzkadi, Galicia y Marruecos!

¡Contra el terror y la pena de muerte! ¡Por la amnistía!

¡Por la desmovilización inmediata del Ejército!

¡Por la defensa activa de la Unión Soviética!

¡Militantes del Partido Comunista de España, del Partido Socialista Unificado de Cataluña y de las Juventudes Socialistas Unificadas!: Vosotros, que tantos ejemplos de heroísmo y valor habéis dado a través de todas nuestras luchas y en la guerra de liberación nacional, que hacéis frente con el mismo heroísmo al terror franquista, que habéis dado un gran ejemplo de firmeza y de consecuencia revolucionaria en los campos de concentración de Francia y África, debéis ser, en esta hora suprema, como lo fuisteis siempre, la vanguardia valerosa e incorruptible del pueblo español.

¡Viva la lucha de los pueblos de España!

¡Viva el Partido Comunista de España, el Partido Socialista Unificado de Cataluña y las Juventudes Socialistas Unificadas!

¡Viva la Internacional Comunista y su glorioso timonel, camarada Dimitrov!

¡Viva la grande e invencible Unión Soviética, fortaleza inexpugnable del socialismo! ¡Viva el Ejército Rojo, de obreros y campesinos, la Aviación y la Marina Rojas!

¡Viva el gran Partido Bolchevique de la URSS y el Gobierno soviético!

¡Viva el camarada Stalin, el gran liberador de los pueblos, el genial estratega de la clase obrera mundial, que llevará a la patria socialista y a las masas oprimidas y explotadas del mundo entero a la victoria sobre sus enemigos!

Por el Partido Comunista de España,
EL COMITÉ CENTRAL

Por el Partido Socialista Unificado de Cataluña,
EL COMITÉ CENTRAL.

Por la Federación de Juventudes Socialistas Unificadas de España
LA COMISIÓN EJECUTIVA.


NUESTRA BANDERA. México. Núm. 6-7 - Junio-Julio 1941, pp. 22-28















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